Categories

Come on in! Join Pinterest today...it only takes like a second or so.

More like this: pastor and bobs.
Image
Thais Rodriguez
Thais Rodriguez • 1 year ago

"...CADA MAÑANA LLEVO A TI MIS PETICIONES Y QUEDO A LA ESPERA"4  de marzo     Reflexiones acerca de la oración. Primera parte (Salmo 5:3 NVI)   Las ovejas acaban, con el tiempo, familiarizándose con la voz de su pastor y aprenden a confiar en él para que supla todas sus necesidades. ¿Cómo puedes tú también familiarizarte con la voz de Dios? Veamos algunas pautas: 1) Entrégale a Dios tus pensamientos al despertar. Con la cabeza en la almohada y los ojos todavía cerrados, ofrécele a Dios los primeros segundos del día. Dile: 'Gracias por una noche de descanso. En este día te pertenezco'. C. S. Lewis lo expresó así: "En el momento en que te despiertas por la mañana, todos los deseos y actividades del día se agolpan en la cabeza como animales salvajes. Y tu primera tarea consiste en acallarlos y tratar de escuchar esa otra voz, recibir esa forma distinta de ver las cosas, dejar que fluya en ti esa otra vida más pausada, más fuerte y más sublime". 2) Entrégale a Dios tus pensamientos mientras esperas en Él. Sé como esos matrimonios de años que han aprendido a valorar el silencio; no necesitan llenar el espacio de conversación porque su cercanía mutua les basta. Procura estar en silencio delante de Dios. "Estad quietos y conoced que yo soy Dios..." (Salmo 46:10). Para sentir la presencia de Dios, tienes que estar en quietud delante de Él. Jesús oró:"...Que todos sean uno; como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea..." (Juan 17:21). ¿Cuándo eres más consciente de la presencia de Cristo "en ti", como Él lo prometió? ¿Hasta qué punto lo has invitado para que se sienta más y más a gusto en tu corazón? ¿Cómo has desarrollado en tu vida la disciplina de la intimidad con Dios en los últimos años? Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

Also on these boards

Related Pins

5 de marzo                   Reflexiones acerca de la oración. Segunda parte "ESTAD QUIETOS Y CONOCED QUE YO SOY DIOS..." (Salmo 46:10)     Entrégale a Dios los pensamientos fugaces. A través de los siglos miles de cristianos han aprendido el valor de las oraciones cortas. Son frases que se pueden susurrar en cualquier lugar y en cualquier situación. Frank Lauback permanecía en comunión constante con Dios mediante algunas preguntas. Cada dos o tres minutos, oraba: '¿Estoy haciendo tu voluntad, Señor? ¿Te estoy agradando?' Imagínate usar cada momento como una oportunidad de tener comunión con Dios. Es interesante que al final de la vida habrás pasado unos seis meses parado ante los semáforos en rojo, ocho meses abriendo la propaganda que llega por correo, año y medio buscando algo que no encuentras y cinco años esperando en colas. ¿Por qué no dar esos momentos perdidos a Dios? Al entregarle esos pensamientos fugaces, lo cotidiano se transforma en algo sublime. Pequeñas oraciones como 'Gracias, Padre', 'Creo en tu Palabra' o 'Quiero agradarte', pueden convertir el viaje por la vida en un peregrinaje. No tienes que salir del despacho, ni que arrodillarte en la cocina. Ora ahí donde te encuentras. Haz que la cocina se convierta en catedral y el aula en capilla. Entrégale a Dios los últimos pensamientos del día. Al final de la jornada, haz que tu mente se concentre en Él. Acaba el día como lo empezaste: hablando con Dios. Dale gracias por lo bueno; pregúntale acerca de las dificultades que has tenido, busca Su misericordia y Su fortaleza. Al cerrar los ojos, descansa confiado en la promesa: "...El que te guarda... no se adormecerá ni dormirá..." (Salmo 121:3-4). Si te duermes mientras oras, no te preocupes. ¿Qué mejor lugar hay para quedarse dormido que en los brazos del Padre? Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

25 de enero     ¿Estás agobiado por el dinero? Primera parte "...ÉL ES QUIEN TE DA EL PODER PARA ADQUIRIR LAS RIQUEZAS..." (Deuteronomio 8:18)     La historia del profeta Elías y de cómo fue alimentado por los cuervos (1 Reyes 17:17) nos demuestra que Dios puede cuidar de nosotros en una coyuntura económica difícil. La vida de José (Génesis 41:37-57) nos enseña que si seguimos el plan de Dios, tendremos todo lo necesario en los momentos de estrechez económica. Uno de los peligros de vivir en una sociedad materialista es que crees que "tienes derecho" a tener cosas, aunque no puedas permitírtelas. Para vencer la ansiedad financiera, tienes que poner en práctica primero la disciplina monetaria. Dios no bendice a los derrochadores. No puedes endeudarte alegremente y luego pedir a Dios que te saque de las deudas. A veces lo hará, aunque la realidad es que si no aprendes de tus errores, seguirás cometiéndolos una y otra vez. Clark Howard es el locutor de un programa radiofónico de gran audiencia en Atlanta, EE.UU. Comienza todos los programas con este lema: 'Gasten menos, ahorren más, no se dejen timar." Habla de los tipos de intereses desmesurados que cobran los bancos por las tarjetas de crédito y anima a los oyentes a vivir dentro de sus posibilidades. Tú no digas: 'Es que estoy acostumbrado a cierto nivel de vida.' ¡Pues desacostúmbrate! Si quieres paz en tu espíritu, aprende el arte del contentamiento. El contentamiento no equivale a no tener ambición; lo que significa es no ceder a la gratificación instantánea, es saber esperar y disfrutar de tu situación actual mientras avanzas a otro nivel. Consiste, en resumidas cuentas, en poner en práctica las palabras de Pablo: "Sé vivir en pobreza, y sé vivir en prosperidad; en todo y por todo he aprendido el secreto tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:12-13 LBLA). Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

Un premio millonario Un informe realizado por prestigiosas universidades de Latino América, nos muestra que curiosamente las personas que ganan grandes premios económicos, en muchos casos terminan arruinadas en sus finanzas. El estudio demuestra que aquellos que tienen problemas para administrar un patrimonio modesto también y con mas razón, tendrán dificultades para gestionar un repentino y significativo incremento monetario. Esto es así porque normalmente estas personas no están preparadas, ni intelectual ni psicológicamente para manejar tanto dinero, que le llega de repente. En cuanto a esto podemos ver varios ejemplos de tristes historias que incluyen: el despilfarro de dinero en extravagancias, inversiones mal hechas, divorcios millonarios, familias destruidas por envidias, etc. La verdad es que en muchas ocasiones solemos creer que un poco de bendición material puede suplir nuestra verdadera necesidad espiritual. Mateo 7:11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? La bendición que Dios quiere darte no es solamente en el plano material, sino que será eterna, nadie te la podrá quitar y conlleva la satisfacción que produce un trabajo bien hecho. Salomón fue aprobado por Dios porque no pidió ni riquezas, ni poder, pidió sabiduría, pues es la sabiduría lo que se necesita para administrar los recursos que en su gran amor y misericordia, nuestro Padre Celestial ha puesto en nuestras manos. Todos los bienes material que podamos obtener son vana ilusión, hoy están y mañana pueden no estar más. En una sola hora Job se volvió pobre, perdió a sus hijos, a sus amigos y hasta su esposa lo abandonó, pero aún con todo esto, nunca dejo de serle fiel a Dios. La sabiduría y la fe son armas poderosas que nadie te las puede quitar. Habacuc 3:17-18 Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. Empecemos a pedir sabiduría para administrar todo lo que tenemos para ser buenos mayordomos de los recursos que Dios nos ha entregado. Renovemos nuestra forma de pensar, de modo que sepamos contentarnos en la escasez y en la abundancia, pues no importa cuánto tenemos, lo que necesitamos es sabiduría para administrar. Santiago 1:5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Héctor Colque

13 de marzo                                               En la Biblia Dios te habla. Segunda parte "...HE ATESORADO LAS PALABRAS DE SU BOCA MÁS QUE MI COMIDA" (Job 23:12 LBLA)    Todos los psicólogos concuerdan en esto: sólo hacemos aquellas cosas que nos gratifican. Por eso, cuando la lectura de la Biblia no es gratificante, lo dejamos; aunque luego nos sentimos culpables, nos debilitamos espiritualmente y nos desanimamos. Así como tu cuerpo no puede sobrevivir sin comida diaria, tu alma tampoco puede prosperar sin la Palabra de Dios. La Biblia dice: "Te humilló y te hizo pasar hambre, pero luego te alimentó con maná, comida que ni tú ni tus antepasados habían conocido, con lo que te enseñó que no sólo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Señor" (Deuteronomio 8:3 NVI). Uno de los peligros del iphone y los teléfonos inteligentes es que nos acostumbramos a vivir con pequeñas ráfagas de información y mensajes cortos limitados a 140 caracteres o menos, lo que nos crea un "trastorno por déficit de atención (TDA)" espiritual. Dios no puede ser limitado a un número de palabras o a unos momentos apresurados en la jornada. Para avanzar, tienes que meditar en las Escrituras de día y de noche (Salmo 1:1-3). 'No tengo tiempo para leer la Biblia', es tu excusa. ¿Cuánto tiempo pasas al día viendo la televisión, horas? Si ver la televisión te resulta gratificante, pero la Palabra de Dios no, tu espíritu está necesitando cuidados intensivos. Si quieres que cambie tu vida, cambia tus hábitos y empieza a leer la Biblia. Job, que sufrió más calamidades de las que ninguno de nosotros nunca haya tenido o tendrá, dijo: "Del mandamiento de sus labios no me he apartado, he atesorado las palabras de su boca más que mi comida" (Job23:12 LBLA). Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

4 de mayo                Hazlo de todo corazón. Primera parte "BENDECIRÉ A JEHOVÁ EN TODO TIEMPO..." (Salmo 34:1)    Si gritas hasta perder la voz en el partido del sábado pero te quedas callado y quieto en el tiempo de alabanza el domingo, a lo mejor estás mucho más interesado en los deportes que en las cosas espirituales. Alabamos y adoramos algo de gran valor. ¿Qué valor le das a Dios y a tu relación con Él? A lo mejor dices: "Pero a veces no siento que quiero adorar a Dios". Los sentimientos no tienen nada que ver con ello. Las bases de una buena relación no son las emociones sino el compromiso. Leemos en la Biblia:"...Ofrezcamos siempre a Dios, por medio de Él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan Su Nombre."(Hebreos 13:15). Fijémonos en las palabras "siempre" y "sacrificio". Con Dios, la alabanza que cuesta es la que vale. Piensa en alguien con un buen empleo, una buena familia, y con salud adorando al Señor en la iglesia. Y luego en alguien que vive solo y enfermo, pero que levanta sus brazos débiles y alza su voz en alabanza. ¿Quién crees que tiene más mérito? Dijo el salmista:"Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el nombre de Jehová" (Salmo 113:3). El salmista hacía pausas de alabanza a lo largo del día: "¡Siete veces al día te alabo...! (Salmo 119:164). Solemos parar para tomar un café; el salmista interrumpía su jornada para alabar. Si quieres cambiar el ambiente en el que te mueves o tu actitud, alaba a Jehová a lo largo del día. No sólo bendecirás a Jehová; Él te bendecirá a ti de muchas formas. Si no lo crees -hazlo y verás-. Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

3 de febrero                                                Preocupación y ansiedad. Primera parte "NO OS INQUIETÉIS POR NADA..."(Filipenses 4:6 CST)     Identifica el origen de tus preocupaciones. ¿Creciste en una familia con muchos miedos? ¿Te sentiste inseguro, pensando que no dabas la talla, o nunca escuchaste palabras que te afirmaron o animaron? ¿Haces caso a los fatalistas y a los que sólo hablan de lo mal que está todo y lo peor que se va a poner? ¿De dónde te viene la angustia? ¿Qué alimenta tu preocupación? No podrás ahuyentar tus temores hasta que no los definas. Al llamarlos por su nombre los desnudas; y desnudos parecen tontos y débiles. En la novela de Yann Martel La vida de Pi, el protagonista Pi se encuentra a la deriva en el mar en un bote tras un naufragio, con un tigre de Bengala de más de doscientos kilos como única compañía. Mientras está en el bote, Pi comienza a analizar sus miedos, tanto del mar como del tigre. Después de haber pasado todo da este consejo: "Tienes que luchar con fuerza para expresar tus miedos. Tienes que hacer grandes esfuerzos para arrojar la luz de las palabras sobre ellos. Porque si no lo haces, y tu temor se convierte en una oscuridad sin nombre que evitas a toda costa, y que hasta incluso logras olvidar, te estarás convirtiendo en el blanco de nuevos ataques de pánico, puesto que nunca fuiste capaz de enfrentarte al oponente que te derrotó". Entonces, corre la cortina y expón tus temores, todos y cada uno de ellos. Como si fueran vampiros, no podrán aguantar la luz. Ya se trate de preocupaciones financieras, de problemas en las relaciones, de aprensión en el ámbito laboral, de asuntos de seguridad física, nómbralos uno a uno en oración. Sácalos a la luz y ponlos delante de Dios. ¿Cómo se hace? "No os inquietéis por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presentad vuestras peticiones a Dios... Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará vuestros corazones y vuestros pensamientos..." (Filipenses 4:6-7 CST) Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

Domingo de Resurrección - 20 de abril ¡Ganó Él! Primera parte ".LOS HUMILLÓ PÚBLICAMENTE."(Colosenses 2:15 DHH)    "Dios nos dio vida en unión con Cristo, al perdonarnos todos los pecados y anular la deuda. que nos era adversa, clavándola en la cruz. Desarmó a los poderes y a las potestades por medio de Cristo"(Colosenses 2:13-15 CST).  Pienso en individuos de nuestro tiempo que abusaron de su poder: sheriffs racistas que encarcelaron a Martín Lutero King. los soviéticos que deportaron a Solzhenitsyn. las autoridades que encarcelaron a Nelson Mandela.Todos ellos creyeron que estaban resolviendo un problema, pero en realidad acabaron desenmascarando su propia violencia e injusticia. Cuando Jesús murió, hasta un burdo soldado romano se conmovió y exclamó: ".Verdaderamente éste era Hijo de Dios" (Mateo 27:54).Vio el contraste entre sus brutos colegas y la víctima, quien los perdonó en su último hálito. La silueta pálida clavada a un madero dejaba en evidencia a los poderes del momento como falsos dioses que incumplieron sus elevadas promesas de piedad y justicia. Con sus juicios amañados. los azotes. y la oposición violenta contra Jesús, las autoridades políticas y religiosas se manifestaron como lo que eran en realidad. Cada agresión. revelaba su ilegitimidad; pero aun así, al final ¡ganó Él!".   Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

12 de abril                Debidamente cualificado. Sexta parte ".EL PADRE ESTÁ BUSCANDO GENTE QUE LO ADORE." (Juan4:23 PDT)   Debidamente cualificado para enfrentar el desánimo. Dios ha prometido darte ".esplendor en lugar de cenizas, aceite de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado."(Isaías 61:3). Satanás no soporta que alguien que no sea él reciba alabanza y honor, así que el espíritu de pesadez se irá cuando comiences a alabar a tu Dios; te lo quitarás de encima como te quitas el jersey; la carga desaparecerá y tu lamento se convertirá en una expresión de alegría. Algo digno de notar es que Jesús dijo: "El Padre está buscando gente que lo adore. en espíritu y en verdad"(Juan 4:23-24 PDT). Cuando adoras a Dios, en lugar de buscarlo, ¡Él te buscará a ti! Y como sabe dónde encontrarte en todo momento, te bendecirá, te fortalecerá y hará que te levantes por encima del desánimo. Es posible alabarle mientras atraviesas la tormenta. Cuando un instructor enseña a volar a un alumno nuevo, le recuerda constantemente que mantenga la nariz del avión hacia arriba. Los alumnos nuevos tienden a mantener baja la nariz del avión para ver mejor hacia dónde van. También el avión tiende de manera natural a caer si no se lo impide. Cuando mantienes la cabeza alta y los ojos en Jesús tu corazón comienza a alegrarse, hasta en la prueba más dura. Cuesta, pero merece la pena. Recuerda, no siempre se gana la batalla a la primera, pero si sigues firme y continúas reaccionando ante lo que te venga con alabanza, tendrás la victoria. ¿Por qué? Porque Jesús ya ganó la batalla hace mucho tiempo.   Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

¡Tu Protector! El rey Balac, vio entrar a los hijos de Israel y tuvo miedo, llamó a los ancianos de Madián y les pidió que enviara mensajeros que trajeran a Balaam. El rey quería que maldijera al pueblo de Israel. En principio Balaam no se oponía, pero pidió que se le conceda el plazo de una noche para conocer la voluntad de Dios acerca de este pedido. A la mañana siguiente, Balaam les notifica que Dios se opone a su partida y que, por consiguiente, no podía acompañarlos. Entonces Balac envía otra comisión, más numerosa y que le insta para que los acompañe a Moab a fin de maldecir a Israel, prometiéndole que el rey le colmaría de honores. Dios habló a Balaam de noche y finalmente le autorizó a que fuera con ellos, a condición de que no hiciera más de lo que Él mismo le dijera. Cuando llegó a Moab, Balaam construyó siete altares y pidió a Dios que maldijera a Israel. Dios contestó que los bendeciría. Balaam construyó siete altares adicionales en un lugar distinto. La respuesta era la misma. La tercera vez Balaam se fue a un tercer sitio. Balaam construyó siete altares más. Aún Dios se decidió a bendecir a Israel. Balac, el rey, estaba enfurecido y dijo: ¡Yo te llamé para maldecir a mis enemigos! En cambio, los has bendecido tres veces. ¡Fuera de aquí ahora mismo! ¡Vuelve a tu casa! Te prometí una generosa recompensa, pero el Señor te ha impedido que la recibieras. Y en respuesta Balaam le dijo a Balac: ¿No recuerdas lo que expliqué a tus mensajeros? Dije: “Aunque Balac me diera su palacio repleto de plata y oro, no podría hacer absolutamente nada en contra de la voluntad de Jehová”. ¡Te advertí que únicamente podría decir lo que Jehová me dijera! (Números 22-24 NTV.) La voluntad de Dios no era maldecir a su pueblo, Israel, aunque tuvo muchos motivos por sus constantes quejas en el desierto, por el agua, el maná, la idolatría; pero Dios había prometido a su pueblo sacarlos de la esclavitud de los Egipcios y no podría ir en contra de su palabra como nos dice 2 Timoteo 2:13 (NTV) “Si somos infieles, él permanece fiel, pues él no puede negar quién es.” También Balaán pudo maldecir al pueblo de Dios y recibir la recompensa de parte del rey, pero no lo hizo, porque las fuerzas del mal no pueden prevalecer en malos propósitos contra quienes están bendecidos por el Señor. Dios tenía un propósito para este pueblo, como lo tiene para cada unos de sus hijos, somos su especial tesoro, los guardó del mal y nosotros también gozamos de ese privilegio. Ten el pleno convencimiento que tu Padre celestial te está protegiendo, en todo tiempo, aunque no lo veas. Puede que haya personas que desean tu mal y se junten para confabular acerca de como dañarte, pero El está moviendo circunstancias a tu favor, porque te ama y tiene un pacto contigo, te sacará del desierto para llevarte a los valles que tiene preparado. Te librará de peligros, por lo cual puedes caminar por la vida en la seguridad de saber que Dios mismo cuida de tí. Soraida Fuentes

Yo se que El lo hara!

Te basta mi gracia, porque mi poder triunfa en la debilidad

"Uno no siempre hace lo que quiere, uno no siempre puede, por eso estoy aquí, mirándote y echándote de menos." #frases #citas