La pena de muerte no solo es cruel, inhumana y degradante. Convierte al Estado en asesino, y además sabemos por investigaciones que no reduce índices de criminalidad. Aplicada e…
La pena de muerte no solo es cruel, inhumana y degradante. Convierte al Estado en asesino, y además sabemos por investigaciones que no reduce índices de criminalidad. Aplicada en sistemas de justicias imperfectos a minorías y disidentes. Es insubsanable, y su error mortal. Utilizado por dirigentes para mediante discursos populistas, pretender esconder ausencia de políticas públicas.
La pena de muerte no solo es cruel, inhumana y degradante. Convierte al Estado en asesino, y además sabemos por investigaciones que no reduce índices de criminalidad. Aplicada en sistemas de justicias imperfectos a minorías y disidentes. Es insubsanable, y su error mortal. Utilizado por dirigentes para mediante discursos populistas, pretender esconder ausencia de políticas públicas.