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  • Oscar Diaz Perez

    "...CADA MAÑANA LLEVO A TI MIS PETICIONES Y QUEDO A LA ESPERA"4  de marzo     Reflexiones acerca de la oración. Primera parte (Salmo 5:3 NVI)   Las ovejas acaban, con el tiempo, familiarizándose con la voz de su pastor y aprenden a confiar en él para que supla todas sus necesidades. ¿Cómo puedes tú también familiarizarte con la voz de Dios? Veamos algunas pautas: 1) Entrégale a Dios tus pensamientos al despertar. Con la cabeza en la almohada y los ojos todavía cerrados, ofrécele a Dios los primeros segundos del día. Dile: 'Gracias por una noche de descanso. En este día te pertenezco'. C. S. Lewis lo expresó así: "En el momento en que te despiertas por la mañana, todos los deseos y actividades del día se agolpan en la cabeza como animales salvajes. Y tu primera tarea consiste en acallarlos y tratar de escuchar esa otra voz, recibir esa forma distinta de ver las cosas, dejar que fluya en ti esa otra vida más pausada, más fuerte y más sublime". 2) Entrégale a Dios tus pensamientos mientras esperas en Él. Sé como esos matrimonios de años que han aprendido a valorar el silencio; no necesitan llenar el espacio de conversación porque su cercanía mutua les basta. Procura estar en silencio delante de Dios. "Estad quietos y conoced que yo soy Dios..." (Salmo 46:10). Para sentir la presencia de Dios, tienes que estar en quietud delante de Él. Jesús oró:"...Que todos sean uno; como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea..." (Juan 17:21). ¿Cuándo eres más consciente de la presencia de Cristo "en ti", como Él lo prometió? ¿Hasta qué punto lo has invitado para que se sienta más y más a gusto en tu corazón? ¿Cómo has desarrollado en tu vida la disciplina de la intimidad con Dios en los últimos años? Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

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SIGAMOS LA INSTRUCCION. En Cades, en el desierto de Zin donde habían acampado los Israelitas cuando iban hacia la tierra prometida, Moisés y Aron enfrentaban nuevamente el reclamo del pueblo: «¡Si tan sólo hubiéramos muerto con nuestros hermanos delante de Jehová! ¿Por qué trajiste a la congregación del pueblo del Señor a este desierto para morir, junto con todos nuestros animales? ¿Por qué nos obligaste a salir de Egipto y nos trajiste a este terrible lugar? ¡Esta tierra no tiene grano ni higos ni uvas ni granadas ni agua para beber!». Entonces Moisés y Aarón fueron a la entrada del tabernáculo, donde cayeron rostro en tierra y el Señor le dijo a Moisés: «Tú y Aarón tomen la vara y reúnan a toda la comunidad. En presencia de todo el pueblo, háblale a la roca y de ella brotará agua. De la roca proveerás suficiente agua para satisfacer a toda la comunidad y a sus animales». Así que Moisés hizo lo que se le dijo. Tomó la vara y luego él y Aarón mandaron a llamar al pueblo a reunirse frente a la roca. «¡Escuchen, ustedes rebeldes! —gritó—. ¿Acaso debemos sacarles agua de esta roca?». Enseguida Moisés levantó su mano y golpeó la roca dos veces con la vara y el agua brotó a chorros. Así que toda la comunidad y sus animales bebieron hasta saciarse. Sin embargo, el Señor les dijo a Moisés y a Aarón: «¡Puesto que no confiaron lo suficiente en mí para demostrar mi santidad a los israelitas, ustedes no los llevarán a la tierra que les doy!» (Números 20:1-12). Es necesario tener la suficiente confianza en Dios para dar un paso más, es necesario que oigamos atentamente su instrucción y actuemos de acuerdo a Él; aunque ya tengamos mucha práctica en seguir instrucciones, puede que ahora sea diferente la manera en la que debemos actuar, como pasó con Moisés que había utilizado su vara muchas veces para hacer milagros; sin embargo, Dios en esta ocasión le pidió que hablase a la roca. Así, aunque podemos no comprender, podemos no estar convencidos, sigamos su voz, confiemos y recordemos que nuestra confianza es la seguridad o esperanza firme en Dios. “¡Oh, cuánto deseo que mis acciones sean un vivo reflejo de tus decretos!Entonces no tendré vergüenza cuando compare mi vida con tus mandatos.” Salmos 119:5 NTV Soraida Fuentes

30 de marzo Sábado Santo                 ¡Qué amor tan sublime! ".DIOS MÍO, DIOS MÍO, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?" (Mateo 27:46LBLA)           Imagínate estar en un escenario y tener cada uno de los pecados cometidos durante tu vida expuestos al público en un pantalla -tus adicciones secretas, tus motivos egoístas, tus arrebatos de ira, tus actitudes críticas y tu corazón envidioso-. ¿Cómo te sentirías? La realidad es que Jesús tuvo que padecer algo peor. Leemos en la Biblia: "Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia. ¡Por su herida habéis sido sanados!" (1 Pedro 2:24). Es terrible morir por pecados que no has cometido, ¡pero imagínate si además de eso eres "abandonado" por Dios! El término usado es el mismo que Pablo empleó cuando escribió: "...Demas me ha abandonado..." (2 Timoteo 4:10). Pablo buscó a Demas pero no lo encontró. En la cruz, Jesús buscó a su Padre pero tampoco lo encontró. ¿Quiere decir eso que el salmista se equivocó al escribir: "...Nunca he visto abandonado al justo..."? (Salmo 37:25 NTV). No, porque en la cruz Jesús no era justo. Colgado del madero podemos ver al murmurador, al mentiroso, al tramposo, al alcohólico, al adicto a la pornografía, al pederasta, al asesino. ¿Te molesta ver Su nombre mezclado con esas personas? Pues bien, Jesús hizo algo más: tomó el lugar de todas ellas -y el tuyo-. En ese acto que le causó un dolor indecible a Dios y con el cual nos dio el don de la vida eterna, el Señor hizo justicia en Su Único Hijo. Cuando Jesús clamó desde la cruz:".Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Mateo 27:46 LBLA), lo dijo para que tú no tengas que pronunciar esas palabras jamás. ¡Qué amor tan sublime!   Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

"No temas, duerme" Cuenta la historia que en un lugar donde los cristianos eran perseguidos y se los encarcelaba, había un siervo que sufría persecución durante ese periodo. Era acechado continuamente por realizar actividades religiosas consideradas como ilegales, motivo por el cual, durante varios años tuvo que esconderse en la montaña para escapar de la policía. Era invierno y una noche aparecieron lobos, al principio el temía que ellos pudieran atacarlo. Sin embargo pasaron unos días y durante la noche él les decía - ¿volvieron a visitarme? - Buenas noches amigos! y ellos se iban. En realidad aunque les temía menos que a las personas que lo perseguían, se mantenía pendiente de no ser devorado. Una noche que hacía mucho frio y él se encontraba agotado, oró - Señor, mándame una manta porque si no, voy a morir congelado y guárdame de todo ataque. A pesar de todo, durmió y no tuvo frio. ¿Quieres saber porque? A la mañana siguiente, cuando despertó y aun todo estaba oscuro, se movió para estirarse un poco, y ¿que vio? Un animal que se levantó y desapareció entre los árboles. Era un lobo, que había pasado la noche acostado sobre él. Dios es maravilloso, pues este siervo no pudo haber encontrado una manta más caliente y mejor protección. “La oración del justo puede mucho” Santiago 5:16. En los momentos en que sientes que estás desamparado y no encuentras socorro, clama a Dios pues cuando Él desea bendecirte utiliza lo que menos imaginas. ¿Las preocupaciones y el temor de no poder resolverlos no permiten que puedas dormir y descansar tranquilo?, confía en Dios que está en control de todo. No te enceguezcas por el temor o preocupación que puedas estar sintiendo, duerme, siente su cobijo, pues te sorprenderás de lo que Él está haciendo por ti. “Yo me acosté y dormí, y desperté, porque Jehová me sustentaba. No temeré a diez millares de gente que pusieren sitio contra mí.” Salmos 3:5-6 Telma Céspedes

17 de marzo                             Jesús, tu Mediador "PORQUE HAY UN... MEDIADOR ENTRE DIOS Y LOS HOMBRES, JESUCRISTO..." (1 Timoteo 2:5)    Michael Spencer escribe: "La verdad de que Jesús es el único mediador entre Dios y los humanos me "derribó"; asimismo me impactó saber que Dios había hecho todo lo necesario para salvarme. Él había pagado la deuda al convertirse en el sacrificio. Él me había amado hasta el extremo. Él me había dado todo eso como un regalo; yo no tenía que hacer nada, sólo aceptarlo y recibirlo. Yo era un hombre a punto de ahogarse cuyo rescate dependía de que yo abandonara todo esfuerzo por nadar y confiara en alguien que no me iba a enseñar a ser mejor nadador, sino que se ahogaría en mi lugar. Esa experiencia... dio al traste con la idea de que podía ser algo diferente de lo que era: un ser humano quebrantado, pecador, herido, con fallos y debilidades... Intentar hacerme a mí mismo más presentable me hizo menos capaz de recibir el regalo sencillo de la mediación de Jesús por mí. Jesús no libró el camino de obstáculos para que yo pudiera transcurrir victoriosamente por la vida; Él se convirtió en el camino para llevarme a través de toda la basura, las caídas, los fracasos y los desastres inevitables de mi existencia. Al intentar que otros me amaran más, me había distanciado del verdadero amor. Fingiendo ser un candidato ejemplar de la vida religiosa, estaba abandonando la vida de gracia. Mientras procuraba ser un buen cristiano, había dejado de lado la verdad de que no hay un evangelio para los "buenos" cristianos, porque el Cordero de Dios fue sacrificado en el altar por aquellos que no son buenos y que no son buenos en pretender que son buenos". Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

19 de abril                La maravilla de la Semana Santa ".COMO CORDERO AL MATADERO." (Isaías 53:7 DHH)    El misionero y periodista Pierre van Paassen cuenta cómo antes de la II Guerra Mundial los soldados nazis arrestaron a un anciano rabí, lo desnudaron y le ordenaron que predicase el sermón que había preparado para el siguiente sabbat. El anciano preguntó con gran dignidad si podía llevar su kipá y los captores aceptaron, pensando que sería más gracioso. Entonces, mientras éstos se burlaban y lo pinchaban, el longevo rabí habló de lo que significaba andar en humildad delante de Dios. Phil Yancey escribió: "Cuando leo sobre la tortura y la ejecución de Jesús, pienso en aquel rabí desnudo, de pie, siendo humillado en una comisaría de policía. Y no puedo llegar a entender la indignidad y deshonra que soportó el Hijo de Dios. el juego de "la gallina ciega" que hicieron con Jesús en el patio del sumo sacerdote. la brutalidad de los guardias de Pilato y de Herodes. los abucheos de los espectadores por todo el camino al Calvario y, finalmente, la misma cruz. Me asombro del domino propio que mostró Dios a lo largo de la historia, permitiendo que personas como Genghis Khan, Hitler y Stalin se salieran con la suya. Pero no hay nada que se compare al dominio propio de aquel oscuro viernes en Jerusalén. Legiones de ángeles esperaban Sus  órdenes. Una palabra de Él y la terrible experiencia terminaría". Isaías dijo: ".Lo llevaron como cordero al matadero, y Él se quedó callado." (Isaías 53:7 NVI). Jesús podría haber apelado a su Padre, quien le hubiera mandado legiones de ángeles (Mateo 23:53). En su lugar, eligió cargar con la cruz y soportar la deshonra para salvarte a ti. ¡Ésa es la maravilla de la Semana Santa!   Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

Esperanza contra esperanza La esperanza puede ser definida como aquella virtud que nos hace creer que pasará lo que es mejor, sin importar que la marea de problemas, preocupaciones o dificultades parezcan crecer sin darnos tregua ni respiro. Si tenemos esperanza seguiremos luchando, no nos rendiremos y mucho más si la misma está puesta en Dios. Tal vez hayas recibido una noticia con un pronóstico irreversible: una sentencia de divorcio, una carta de despido, un remate inminente, un diagnóstico médico con un desahucio, la muerte de un ser querido o cualquier otra noticia que hace que tu mundo empiece a desmoronarse. No importa la gravedad de la noticia o si tú fuiste quien causó ese desenlace o si fue alguien que hizo algo contra ti. No importa si la gente te culpa o te dice que desistas, Dios tiene la última palabra y aunque todo parezca estar en tu contra, mientras mantengas la mirada fija en tu Salvador, Él no te va a abandonar ni por un instante y ya tiene preparado un gran final para ti; es el especialista en imposibles. En Romanos 4:18 nos recuerdan el caso de un hombre que aún con todas las circunstancia en contra decidió creerle a Dios y su confianza no fue defraudada, por el contrario, el Señor lo consideró justo debido a su fe. “Aun cuando no había motivos para tener esperanza, Abraham siguió teniendo esperanza porque había creído en que llegaría a ser el padre de muchas naciones. Pues Dios le había dicho: «Esa será la cantidad de descendientes que tendrás»” Romanos 4:18 (NTV) No importa lo que estás atravesando, aún cuando no hay motivo alguno para tener esperanza, sigue creyendo. Dios ha prometido que no te dejará, no te va a abandonar; mantén firme tu fe y Dios obrará siempre a tu favor. Recuerda que tener fe no es vivir con todas las respuestas, la esperanza te permite tener la certeza de que Dios está en control de nuestras vidas y las circunstancias que atravesamos. Aún cuando el sentido común te diga que no hay nada más que hacer si pones tu esperanza en Dios podrás ver Su mano obrando a tu favor. Ana María Frege Issa Coordinadora Call Center

14 de junio Mantén tu puesto de trabajo, ¡y sé ascendido! Segunda parte "¡ADQUIERE SABIDURÍA!... ADQUIERE DISCERNIMIENTO" (Proverbios 4:7 NVI)   En el libro La inteligencia emocional, el psicólogo Dr. Daniel Goleman afirma que el coeficiente intelectual no contribuye al éxito laboral más que el 20 por ciento. Para mantener tu empleo, e incluso ganar un ascenso, necesitas algo más que inteligencia. Coleman da algunas sugerencias que te ayudarán a triunfar en el ámbito laboral: 1) Confianza. Los trabajadores seguros de sí mismos confían en sus habilidades innatas. Esa seguridad les viene de Dios, quien les otorgó tales talentos. "Mejor es confiar en el Señor que confiar en el hombre" (Salmo 118:8). La confianza en Dios te da la seguridad de que "todo lo [puedes] en Cristo que [te] fortalece" (Filipenses4:13). 2) Curiosidad. "¡Adquiere sabiduría!... Por todo sobre las cosas adquiere discernimiento" (Proverbios 4:7 NVI). La curiosidad se manifiesta en un anhelo por aprender, entender mejor las cosas y saber más; los trabajadores curiosos están interesados en lo que no salta a la vista. Cuando se presenta una situación difícil, muchos dan por sentado de que no hay solución, por lo que se rinden antes de empezar. Pero mientras que algunos dicen: 'Esto me supera', el empleado curioso afirma: 'Seguro que hay una solución, una forma mejor de hacer las cosas; solo necesitamos entender esto mejor.' Todo jefe quiere empleados con un sentido de curiosidad. 3) Resolución. "...No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio" (2 Timoteo1:7). El temor es un "espíritu", una actitud que hace que te retraigas, te paralices o te rindas. Ese espíritu no proviene de Dios, así que resístelo. No temas aceptar un riesgo por el que has orado, ni aceptar mayor responsabilidad con el fin de obtener algo mejor.   Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

17 de abril                Debidamente cualificado. Undécima parte "LA BENDICIÓN DEL SEÑOR TRAE RIQUEZAS."             (Proverbios10:22 NVI)    Debidamente cualificado para manejar las finanzas. Cuando levantas cabeza un poco, se te avería el coche, la casa necesita reparaciones y revienta la caldera. Nos pasa a todos. Sin embargo, el creyente debidamente cualificado puede volar a través de tormentas financieras porque confía plenamente en los instrumentos de vuelo y en la radio de su avión. Si los mira y duda de su exactitud, entonces se encuentra en graves apuros. Eso se tiene que resolver en tierra cuando esté revisando el avión. No deberías despegar cuando haya tormenta si no está todo en orden. Cuando se trata de temas de dinero, revisa tu avión. ¿Sabes lo que dice la Biblia respecto a las finanzas? Para volar a través de las tormentas o por encima de ellas, debes ser un buen administrador, según los principios bíblicos, saber qué te ha prometido Dios y mantenerte en ello con fe. "Dad y se os dará" (Lucas 6:38). Dar es un acto de obediencia, algo que honra a Dios. Pero hay algunas cosas que Dios no hará. No será generoso contigo si has sido tacaño con Él o con los demás. La Biblia dice: "La bendición del Señor trae riquezas" (Proverbios 10:22NVI). Te preguntarás: '¿Cuán rico quiere Dios que sea yo?'. Eso depende de cuatro cosas: de tu madurez espiritual, de las tareas que Dios te haya encomendado en la vida, de tu disponibilidad para poner a Dios en primer lugar cuando se trate de finanzas y de ejercitar tu fe. Dar es igual que sembrar (2 Corintios 9:6). Cuando se siembra una semilla, produce fruto, pero el granjero tiene que ir luego y recogerlo. De igual manera la fe, junto con la obediencia, produce el fruto de la bendición de Dios en tu vida.     Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

Aerial view of Château de Chenonceau, Loire Valley, France.

"San José es el tipo del Evangelio que Jesús abandonado el pequeño taller de Nazaret e inaugurada su misión de profeta y de maestro, anunciará como programa para la redención de la humanidad." S.S. Paulo VI

Oscar de la Renta via: corriedahms - Imgend