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Hotel Hola Tafalla
Hotel Hola Tafalla • 2 years ago

Ochagavía, el nido de lobos, allí arriba, donde más cerca esta Navarra del cielo pirenaico, descansa en una siesta veraniega en estos extraños días de septiembre, calurosos y brillantes como los de julio. En el silencio meditabundo de este pueblo precioso, anclado a la Historia, rodeado de algunos de los bosques y los montes más hermosos de la Tierra, las calles, las gentes y el paisaje boscoso que lo rodea parecen darte la bienvenida en su hermoso euskera salacenco: Onki Xin! ¡Bienvenido!

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Posada en lo más alto de la Sierra, atalaya de la Zona Media, anclada en la Historia, escudriña Ujué (Uxue, Paloma en euskera) los amplios horizontes de esta mitad de Navarra. Desde sus torres almenadas, reinas sin trono de este Viejo Reyno añoraban los llanos paisajes de sus palacios de Olite o Tafalla...

Mucho se habla de la belleza del otoño en los hayedos. Bien es cierto que el hayedo es un bosque espectacular en esta época del año. No obstante, si me dejas elegir, te diré que es el roble el que en mi opinión construye las arboledas más bellas, mágicas y misteriosas. Los últimos robledales maduros de Ultzama, de Basaburúa Mayor, de Xareta o de la Sakana conjugan en estos días tantos colores como quepan en tu imaginación. En la foto, el robledal de Jaunsarats, de una belleza indescriptible.

En las laderas de Artzamendi se despeña la mirada en el mirador de Itxusi. Hasta donde alcanza la mirada, la presencia humana solo se advierte en algunos dispersos caseríos, algunos senderos desdibujados, o con la visita inusitada de algún observador de aves o algún trotamundos que se aventura por estas soledades. Aritzakun a nuestros pies, parecen de juguete las vacas y los senderos allí abajo, y frente a nosotros, la pirámide de Irubetakaskoa como un inaccesible monumento a la Madre Tierra.

Escalinata en la calle de Segovia.Madrid

Nuestra estrella inyecta Vida en las venas de mi Tierra, y la sangre verde de los árboles la esparce por doquier. Sobre el Bosque resbalan las brumas grises de la madrugada, que escapan presurosas de la luz, o se disuelven en la transparencia de la mañana. Pasan muchas cosas, desapercibidas aún cuando te acomodas atento y curioso a disfrutar de este amanecer de mayo. Esas cosas son en definitiva las que nos permiten seguir en la Tierra. ¿Sabes si han dicho algo en la radio de tanta maravilla?

El Mundo se rinde a la luz. El Reino Vegetal engulle sol a manos llenas, glotón hambriento de dulces y calor. Las aves se rinden al amor, que es rendirse a la supervivencia, y acarician las ramas de los árboles, como queriéndolos despertar a base de canciones y besos. Es mediodía y casi no hay sombras. Los colores más delicados y los seres más humildes cuchichean y susurran tu nombre en millones de idiomas, mientras pasa la mañana y nada más.

Torre de la Catedral de Toledo, Spain

Torre de la Catedral de Toledo. Spain

"...os abrís paso, libres y gozosos, desde vuestras potentes raíces hasta lo alto, unos contra otros y, como el águila a su presa, atrapáis el espacio con brazo poderoso, y a las nubes dirigís vuestra gran copa soleada y serena. Un mundo sois cada uno; como las estrellas del cielo vivís; un dios cada uno, juntos en libre alianza...." Friedrich Hölderlin Los robles En la foto, uno de los robles milenarios de Jaunsarats, en la preciosa Basaburua de mi Navarra.

“Las urgencias ulceran casi todo: desde la trasparencia misma a la ternura, desde el paisaje al futuro...." Joaquín Araújo Pociano, en su discurso de ingreso a laReal Academia de las Letras y las Artes de Extremadura, el 24 de marzo de 2012, recogido en su libro "Éticas y Poéticas del Paisaje". Continua en navarra-al-natura...

El riachuelo, casi seco, sigue, como hace milenios, amamantando al bosque viejo. Los olores del otoño se disuelven apaciblemente en la tarde amarilla y cálida. Una tímida lluvia de hojas sonrojadas empapa de colores las veredas y los prados. Entre la diáfana atmósfera, quieta de viento sur, los reflejos de un sol moribundo juguetean con la arboleda, con el arroyo, con los musgos y los helechos. Flotan gotas de otoño en las aguas aquietadas.